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miércoles, 22 de octubre de 2008

Olvidar No Es Para Todos

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Previamente en Tratando de Entender Al Mundo:

Ago-08: Tu Dolor, Mi Dolor
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Capítulo 11:

Olvidar es un recurso que muchas personas emplean para deshacerse de aquellas manchas de la vida, de esas que no saldrían ni con el mejor abrasivo que un psicólogo pueda emplear, es algo válido ciertamente, hay varios recuerdos que las personas no deberían nunca tener que remembrar, es solo que yo siempre creí que uno se debía enfrentar a esos problemas, nunca enterrarlos mientras están vivos.

Qué puedo saber yo que me encuentro en este lugar con personas que darian todo por poder olvidar, se ve en sus caras que lo que haya sido causa para que ellos estén acá se repite en sus mentes a cada momento, al menos hasta que el licor y las pastillas hagan efecto; es entonces cuando me sorprendo al ver que alguien parece haber olvidado, sin necesidad de ahogar su consciencia, HA PASADO UN MES desde la última vez que nos vimos, nos conocimos y nos ayudamos a olvidar, ahora ella se ve diferente, como si hubiera muerto aquella mirada perdida, hoy solo veo una busqueda de placer en sus ojos.

- ¡Hola Ricardo!.
- Hola Valeria.
- Tiempo sin verte.
- Si, algo de un mes ha pasado, hey, te ves diferente, más alegre quizás.
- ¿Tú crees?, he pasado un mes increíble.
- Cuentame.
- Es la gente que he conocido y los lugares a donde he ido, los hombres con los que he estado, Ricardo, he sentido tal placer que es imposible para mi no entregarme al mundo, ya no hay nada tras mio, todo es diferente ahora.

Recuerdo que después de acostarme con ella, días después, me contó la historia de su denario, solo la conocía por una semana y me contó todo lo que sentía, al final me confesó por que me escogió para decirme lo que me dijo, pero por como la veía, parecía que nunca iba a poder olvidar, menos aparecer tan feliz como aparece hoy, sin miradas perdidas ni denario en el dedo, ¿será posible olvidar como Valeria?

sábado, 2 de agosto de 2008

Tu Dolor, Mi Dolor

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Previamente en Tratando de Entender Al Mundo:

Jul-08: Qui Bene Amat, Bene Castigat
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Capítulo 10:

- Ella parece simpática.
- Vamos, yo te la presento.
- ¿La conoces?
- Sí, ella viene todos los fines de semana, anda parate y vamos.
- Ok.

Saben, a veces ocurre, uno cree que su vida es una mierda, que no hay sentido de vivirla, solo existimos más no vivimos, entonces es cuando estas en el fondo cuando puedes ver a otros como uno, otros que también piensan que su vida es una mierda, otros que creen que no hay escape a su situación, usualmente cuando has llegado tan bajo no ves a la chica que termino con su enamorado ni al chico que se dio cuenta que su mejor amigo no era tal, no, al fondo estan quienes se rindieron, aquellos que no peleamos más, solo queremos las pastillas para el dolor y esperar hasta que todo acabe de una manera tan trágica como la que nos trajo a esta situación.

- Hola.
- Hola Javier, ¿listo para otra maratón?.
- Jaja, claro, hey, te presento a un amigo, Ricardo, ella es Valeria, Valeria, Ricardo.
- Hola Ricardo, ¿nos vas a acompañar?
- Hasta donde pueda.

Ahí estaba esa sonrisa, me pareció tan linda, sus gestos eran tan atrayentes, pero su ojos la delataban, quizá era cansancio, que sé yo, en ese momento no me importó, solo quería tomar, quizá bailar, quizá tomar una pastilla, ese es el problema con algunos, probar los limites hasta uno deje de sentir. Es la educación católica que recibí cuando era niño la que evitó que termine como los amigos de Javier, ahí en el suelo drogados por esa sustancia y por el amor por la perdición, yo no podía ser como ellos, PERO EN EL FONDO ME SIENTO COMO ELLOS, es solo cuestión de dias o semanas cuando acabe igual.

- ¿Te vás Ricardo?.
- Sí Vale, ya estoy molido.
- Vamos, ya no quedan muchos con quien bailar.
- Ok, claro -es imposible resistir esa sonrisa-.

- Son las cinco y media Ricardo, ¿quieres ir a otro lado?.
- Claro, ¿donde tienes en mente? -otra ves esa sonrisa-.
- vamos, conozco un lugar.

- Hey, ¿segura que quieres hacer esto?.
- Silencio y bésame.

Quisiera decir que fui el hombre caballero que no aprovecho la situación, realmente no lo pensé dos veces, no dudé de mis acciones ni pense en el mañana, ver esa sonrisa bastaba para despertar mi libido, luego su cuerpo y sus piernas hicieron que todo esto fuera un viaje, un viaje más donde no habia dolor, no habia pena, no habia angeles ni demonios, todo era placer y nada más existia ni vivia.

Al abrise mis ojos otra vez vi esa mirada triste, ahora creo que se que lo causa.

- ¿Quién te dió ese anillo?.
- Despertaste Ricardo, - sí, esa era la causa- fue un regalo de mi primer amor, es un denario, él era muy creyente.
- ¿es por eso que estas tan triste?
- ¿Qué dices?
- Tus ojos, te delatan.
- No dormimos mucho.
- No es eso, asi estan desde ayer, solo dime ¿por qué estas tan triste?.
- Yo no estoy triste.
- ¿Él te dejó, se casó con otra?.
- Él está muerto, el año pasado lo atropelló un carro.
- Lo siento.
- No importa, ¿quieres ir a comer?.

martes, 10 de junio de 2008

La Muerte No es Fin para Los Vivos

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Previamente en Tratando de Entender Al Mundo:

May-08: Una Última Lección
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Capítulo 8:

Algo que he aprendido a lo largo de los años es que las personas cargan su pena de distintas formas, tenemos a algunos que se guardan toda su tristeza y la entierran dentro de sí, otros saben el peso de la tristeza que traen consigo y lo comparten con sus amistades, algunos prefieren la ayuda profesional, y otros son como yo, en fin, todos tienen alguna forma de dejar ir cualquier pena o tristeza de su mente, y casi todos queremos olvidar, lo que deseamos es  que solo quede como un recuerdo y deje de atormentar nuestro presente.

Ya ha pasado un tiempo desde que él se fué, a primera vista todo parece volver a la normalidad, todos volvemos a nuestras típicas rutinas, trabajo, universidad, amigos, familia, pero la pena la llevamos denro, mi familia ha hecho lo de siempre, recurrir a la familia para aligerar el peso de una muerte, pero yo nunca he sido cercano a la familia, siempre me he mantenido distante.

- Ricardo, ¿Cómo te sientes?, ¿Estas bien?.

- Sí, ya quedó en el pasado, la vida continua ¿verdad?.

- Que bien que no te ahoges en tus penas Ricardo, nunca dejes que llegue a tí.

Los amigos siempre son los que pueden sacarte una sonrisa en el momento más triste, quizá ellos no te lleguen a conocer completamente, pero, están ahi por ti, te ofrecen su ayuda incondicionalmente, esta es una de las ventajas de no ser una persona solitaria, desgraciadamente, para algunos esto no es suficiente, reir un momento no es suficiente para olvidar lo que uno pasa, lo que yo paso, necesito algo que dure más, que me haga convertir todo en un recuerdo.

- Ricardo, ¿Por qué cada vez que te sirves la cerveza te sirves el vaso lleno?.

- Nada en especial, solo lo hago.

Alguna vez leí que si bien la psiquiatria y la terapia ayudan a las personas a resolver sus conflictos hay algo que esta en juego, la creatividad, "nunca es un termino que nunca uso", obviando ambiguedades, es cierto, yo no digo nunca. En algún momento de mi vida he sentido la paz conmigo mismo, y he "sabido" lo que es no tener nada guardado para uno mismo, al menos nada que te pese cargar, y al final lo que me quedo como saldo es que son aquellos momentos en los que cargo algún peso cuando puedo escribir, diria que estoy condenado pero se que llegará el momento en el que volveré a estar en paz.

- ¿Como dices que te llamas?

- Ricardo.

- ¿Vienes seguido?

- Cada vez que puedo, cuando la universidad no se me interpone.

- ¿Has tomando bastante?

- Lo suficiente para pensar en tí y olvidarme del resto.

Aún puedo verlo, cada vez que volteo al vacio lo veo, viví tanto tiempo con él, que conozco todos sus movimientos, sé donde hubiera estado y como se hubiera movido, cada vez que camino por la casa siento que el está ahi recordandome como fue el final, y el dolor no mitiga excepto cuando..

- ¡Ricardo!, ¡Ricardo!, ¡Despierta!, ya son las once, tienes que ir a tú casa.

-  ¿Las once?, -con un rostro de recien despierto y aún medio dormido- dejame aqui nomas, luego nos vemos.

- Ok - como si no fuera sorpresa-, como quieras, nos vemos Ricardo.